En estadística, los datos se pueden clasificar en dos categorías principales: cualitativos (o categóricos) y cuantitativos (o numéricos).
Datos Cualitativos (Categóricos):
Estos representan características o cualidades que no se pueden medir de manera numérica. Se dividen en dos subtipos:
a. Nominales: Los datos nominales representan categorías sin un orden o jerarquía inherente. Ejemplos comunes incluyen el color de un coche, el tipo de animal o el estado civil de una persona. No hay una relación matemática entre las categorías.
b. Ordinales: Los datos ordinales representan categorías con un orden o jerarquía, pero la diferencia entre las categorías no es cuantificable. Ejemplos comunes incluyen clasificaciones de satisfacción (como "muy insatisfecho", "insatisfecho", "neutral", "satisfecho", "muy satisfecho") o niveles de educación (como "primaria", "secundaria", "preparatoria", "licenciatura", "maestría", "doctorado").
Datos Cuantitativos (Numéricos):
Estos representan medidas que pueden ser expresadas en términos de números y se pueden someter a operaciones matemáticas. Se dividen en dos subtipos:
a. Discretos: Los datos discretos toman valores específicos y no pueden tener valores intermedios. Por ejemplo, el número de hijos en una familia o la cantidad de estudiantes en una clase.
b. Continuos: Los datos continuos pueden tomar cualquier valor dentro de un rango específico. Pueden tener valores intermedios. Por ejemplo, la altura de una persona o el peso de un objeto.
Es importante entender esta distinción ya que afecta la forma en que se analizan y presentan los datos. Los métodos estadísticos apropiados dependerán del tipo de datos con el que estés trabajando.
En nuestro ejemplo de la Tabla Principal dichos datos serán :

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